¿Puedes convivir con tu mascota durante tu tratamiento oncológico?
Para el paciente inmunodeprimido cualquier exposición o contacto con agentes contaminados o vectores puede causarle serios decaimientos de salud. Algunos temores surgen en cuanto a la tenencia de mascotas, teniendo en cuenta que ellos pueden llevar consigo patógenos que pueden poner en riesgo la vida de sus tenedores. No obstante, con los cuidados necesarios, esto deja de ser una preocupación.

De acuerdo a un reporte de la American Cancer Society efectivamente, algunas mascotas podrían considerarse un riesgo para sus amos, si se encuentran en una situación de salud vulnerable. El riesgo aumenta, si el dueño de la mascota se encuentra en un tratamiento oncológico. Sin embargo, esto no quiere decir que debas deshacerte o que no puedas convivir con tu mascota.

¿Cuándo puede representar un riesgo convivir con tu mascota?

El riesgo como tal no está directamente relacionado con tu mascota, sino con los hábitos con que ha sido cuidada. Si es una mascota tradicional, que permanece en el interior del hogar, que es higienizada periódicamente y que goza de buena salud, el riesgo disminuye sustancialmente.

Sin embargo, existen patógenos que incluso una mascota sana y limpia podría contener que normalmente, ni a ella ni a su amo harían mal. Pero, en un amo con un sistema inmune debilitado, cualquier infección, germen o bacteria podría representar infecciones de alto riesgo.

Entonces, algunos de los factores de alto riesgo que debes evitar son:

Contacto

No quiere decir que no puedas volver a convivir con tu mascota. Ten presente que debes evitar contacto con animales que tengan constante roce con áreas exteriores, que no tengan una buena limpieza en si mismos o en sus zonas de descanso y baño. Si tu mascota tiene un 10 en limpieza, puedes compartir momentos cortos durante el día. Finalizado el momento de darse afecto, lava muy bien tus manos.

Mordiscos o rasguños

Si tienes una mascota temperamental o que gusta del juego rudo, mejor evita el contacto ante el riesgo de recibir algún ataque por más mínimo que sea. Mantén sus uñas cortas y en caso de arañazo o mordedura, trata inmediatamente la herida por más ínfima que parezca y cúbrela hasta que sane. En caso de enrojecimiento, irritación o hinchazón acude de inmediato a tu médico para tratar profundamente la infección.

Heces fecales y orina

Estos residuos, vengan del ser vivo que vengan, es bien sabido que contienen patógenos que pueden representar un riesgo biológico. Procura entonces tener en cuenta:

  • Pon la caja de arena o sitio que destina tu mascota como baño alejado de las zonas que frecuentas y de la zona de preparación de alimentos.
  • Cuenta con la ayuda de terceros para realizar la limpieza de dicha zona, incluso si se trata tan solo de una inocente ave y su jaula. En caso de no poder contar con la ayuda de alguien, usa guantes impermeables, tapabocas y finalizada la tarea, no olvides lavar muy bien tus manos y de ser necesario cámbiate de ropa.

Lamidas, saliva y vómitos

Sí, los besos de nuestros peludos son curativos cuando queremos sanar el alma, pero cuando se trata del cuerpo, debemos evitarlos mientras recuperamos energías. Aun así, si a tu mascota se le escapa un besito y su saliva tiene contacto con tu piel, lava inmediatamente la zona de contacto. En caso que tu mascota vomite, ten las mismas precauciones que mencionamos anteriormente con el aseo de sus residuos orgánicos.

Te podría interesar: Efectos del tratamiento oncológico y cómo contrarrestarlos

¿Cómo protegerte para poder convivir con tu mascota durante tu tratamiento oncológico?

¡Jamás consideres siquiera deshacerte de tu mascota!, con estos cuidados, convivir con tu mascota mientras te recuperas y sales victoriosa de tu tratamiento oncológico será posible:

  • Minimiza los tiempos de interacción con tu mascota. Si antes compartían dormitorio, cama, había intercambio de mimos y besitos, o permanecía mucho en tu regazo, debes, al menos por un tiempo dejar de lado estos hábitos.
  • Lleva o pide el favor a un cercano para llevar a tu mascota a consulta de rutina para verificar que goza de buena salud y no representa un riesgo para ti durante el tiempo de recuperación por enfermedades infecciosas o presencia de patógenos como pulgas, garrapatas o parásitos intestinales o cardiacos.
  • De paso, verifica que tu mascota tenga el esquema de vacunas al día. Sin embargo, en caso de querer adelantar esquemas de vacunación, ten cuidado. Consulta a tu veterinario si la vacuna es viva (Germen debilitado) si lo es, pregunta a tu médico si puede ser riesgosa para ti.
  • Si tu mascota es un mínimo, cerciórate que no padezca leucemia felina. Si bien, la leucemia no representa un peligro para ti, esta debilita el sistema inmune de tu gato y lo hace presa fácil de otros patógenos que sí pueden representar un riesgo para ti.
  • Mantén siempre orden y limpieza en todo tu hogar y por supuesto con tu mascota. Usa siempre guantes y tapabocas si debes limpiar peceras, cajas de arena, áreas de evacuación de tu mascota. Al retirarlos, evita tocarlos con la piel directamente.
  • Alimenta siempre a tu mascota con alimentos enlatados o secos. No suministres alimentos echados a perder, carnes crudas o cualquier otro que pueda generarle problemas digestivos.
  • De un lavado de manos constante, depende que puedas convivir con tu mascota y que no tengas que buscar hospedaje temporal para ella.
  • Evita el contacto con mascotas desconocidas, en especial aquellas que puedas encontrar en la calle. Es cierto, es difícil resistirse a su ternura, pero tu salud está primero.
  • No es recomendable adquirir mascotas mientras estés en tratamiento oncológico, en especial, cuando están en edad menor al primer año de vida, esto debido a que son más vulnerables a adquirir enfermedades y tienden a ser más bruscos al contacto.
  • Si tu mascota presenta síntomas gripales, es necesario aislarlo inmediatamente de tu entorno y por supuesto, buscar quien te ayude a llevarlo al veterinario para tratar su malestar de inmediato.
  • Procura que tu mascota no tenga contacto con heces de otros animales, agua contaminada, con inodoros o con otras mascotas. Si están en edad de caza, evita que lo hagan.

¿Cuándo no puedes convivir con tu mascota?

En gran porcentaje los hogares tienen como mascota un perro o un gato, en ocasiones ambos. Sin embargo, hay quienes no tienen inconveniente en tener animales poco tradicionales o exóticos como mascota. En estos casos, si existen restricciones mas estrictas. A continuación, las enumeramos.

Reptiles

Animales como víboras, las tortugas, las lagartijas e iguanas, suelen contener en su organismo salmonela. Esta bacteria es potencialmente mortal para quien tenga inmunodepresión.

Gallinas y patos, Roedores o similares

Estos animales, al igual que los reptiles, en su edad inicial son portadores de salmonela. Adicionalmente, poseen en su organismo campilobacteriosis

Otros animales exóticos

Si antes, durante o después del tratamiento oncológico tomas unas vacaciones al trópico, evita al máximo tener contacto con los animales nativos del lugar que visites. Sobra la explicación del porqué.

La exposición sin las prevenciones adecuadas e incluso teniéndolas, representan para los pacientes el riesgo de contraer enfermedades intestinales serias, diarrea, infecciones cutáneas e incluso riesgo de muerte. En el caso de estos animalitos es importante les busques un hogar o cuidadores temporales.

Te recomendamos leer: Cómo cuidar tu piel ante un Tratamiento Oncológico

Como pudiste leer, puedes convivir con tu mascota felizmente siempre y cuando no sea exótica. Sigue todas las recomendaciones para que, cuando estés de nuevo fuerte puedas intercambiar muchísimo amor con tu peludo favorito.

Si tienes dudas sobre algún otro asunto referente a tu tratamiento oncológico, contáctanos al 313 2960908, estaremos ahí para asesorarte y ofrecerte los mejores productos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *