Consejos para recuperar tu vida luego de una mastectomía
Después de una mastectomía la vida cambia, pero eso no significa que no puedas volver a disfrutar, volver a hacer todo lo que te gusta y reconocer la belleza de tu cuerpo.

La mastectomía es un procedimiento quirúrgico al que muchas veces tienen que llegar quienes sufren de cáncer de seno. Esta operación implica la extirpación de la mama con el fin de tratar las enfermedades del tejido de esa zona. Para algunas mujeres, la idea de perder sus senos no es grata, aun así, es la opción más acertada para salvar sus vidas. La mastectomía es una cirugía segura que en la mayoría de las pacientes puede significar el fin del cáncer en sus cuerpos.

Esta intervención quirúrgica requiere de cuidados como cualquier otra y generalmente la recuperación se logra sin complicaciones. Sin embargo, es importante conocer que puede dejar secuelas en el estado anímico de las pacientes, pero estas pueden y deben tratarse con el acompañamiento de un especialista.

Fuera del acompañamiento en mención, existen otros factores que vale la pena tener en cuenta a la hora de intentar restaurar la normalidad de nuestra vida. Aquí te compartimos algunas de ellas.

La tristeza es normal, pero podrás salir de ella

Es normal que una persona sienta ansiedad y depresión luego de someterse a una mastectomía. Estas son respuestas comunes ante situaciones como el cáncer o la pérdida del tejido mamario. Muchas pacientes también pueden llegar a experimentar tristeza, temor e incluso baja autoestima durante este proceso

Así las cosas, es muy importante entender que estos sentimientos no son atípicos ni motivo de vergüenza, que se puede salir de ellos con la ayuda de un psicólogo especializado en pacientes oncológicos y que las personas que sufrieron cáncer de mama también pueden volver a sentirse llenas de vida y esperanza.

Por otra parte, contar con el testimonio y experiencias de sobrevivientes que se dedican a asesorar o alentar a pacientes que están iniciando su proceso oncológico, es otra excelente opción paralela a la ayuda profesional.

El deporte te da vida y la mereces

Por otro lado, es claro que una vez se salga del procedimiento se debe guardar reposo, según lo indique el médico. No obstante, con el pasar del tiempo es de suma importancia retomar la movilidad y actividad física. Esto, no solo con el fin de recuperar el estado de los músculos y la flexibilidad del tejido, sino también como forma de ayudarle al cuerpo a continuar con las actividades de rutina. 

En ese sentido, se recomienda retomar el ejercicio bajo el acompañamiento médico, evitando especialmente los sobreesfuerzos y las actividades que exijan una sobrecarga en los brazos. Por ejemplo, la natación es una de las mejores maneras de acondicionar los músculos nuevamente, sin embargo, es crucial acudir a un fisioterapeuta con regularidad. 

El deporte y los hábitos saludables son excelentes formas de liberar endorfinas, que son las encargadas de ayudarnos a bloquear los detectores del dolor en el cerebro.

Trabaja, si eso te da un propósito para vivir

Uno de los retos más grandes que tienen las pacientes que salen de una mastectomía es reencontrarse con sus vidas y seguir haciendo lo que les gustaba antes de sufrir de cáncer. Por esto, retomar las actividades laborales una vez se concluya la recuperación también es importante

Seguir vinculadas al trabajo ayuda a seguir adelante y a tener un propósito. Es muy importante recordar que quienes sufren cáncer también tienen derecho a continuar con sus vidas, a elegir y a sentirse útiles en el ambiente profesional. 

Cabe decir que hay que tener en cuenta el tratamiento que se llevará, la etapa de la enfermedad y el tipo de trabajo, ya que existen empleos que demandan de mucho estrés o cargas laborales altas que pueden interferir en la recuperación de la paciente. Así las cosas, no se aconseja retomar las labores de alta exigencia física, solo, si el médico las permite.

Tienes derecho a sentirte bella

Por último, una secuela bastante común entre las pacientes de mastectomía es la baja autoestima. Este factor puede ser determinante en su relación consigo mismas y con los demás. Los procesos de mastectomía, quimioterapia y radioterapia pueden desencadenar cicatrices, la pérdida de cabello, de las mamas y el aumento o la disminución de peso. 

De esta manera, es crucial mantener hábitos saludables y de higiene durante todo el proceso, que permitan ayudarle al cuerpo a mantenerse sano. La hidratación, por ejemplo, es una gran forma de mantener una piel en buen estado, ya sea por medio del proceso natural de beber líquidos o con la aplicación de emolientes y cremas diseñadas especialmente para pieles laceradas por las secuelas del cáncer y sus tratamientos

En el caso de la perdida de tejido mamario, existe la alternativa de adquirir una prótesis de silicona externa, una alternativa inmediata y mucho más accesible que el implante mamario interno. Este podrá contribuir a recuperar la imagen del pecho y la simetría corporal. 

Existen muchas variedades y por ello es muy importante que se elija aquella que sea ideal para el cuerpo de la paciente, que le permita sentirse a gusto con su apariencia y mejorar su estilo de vida.

Igualmente, existen otras opciones para quienes no deseen implantes o se les dificulte adaptarse a estos. Por ejemplo, las prótesis iniciales de algodón para los primeros días tras la salida del procedimiento junto a ropa interior, lencería y trajes de baño con diseños especializados para las mujeres que se practicaron una mastectomía. 

Para concluir, aunque una mastectomía es un cambio drástico en nuestro cuerpo, no debemos darle el poder de arrebatarnos la autoestima, el amor por la vida y lo más importante, la curva más bella de una mujer, “La sonrisa”. Así mismo, debemos ser muy enfáticas en adquirir este tipo de productos de preferencia especializados y certificados como los mejores del mercado, así evitamos procesos dolorosos o frustrantes de adaptación.

Reconocer tú valor como mujer y persona, y ser consciente de que muchos de estos cambios son temporales puede ayudar al aumento de la autoestima.

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Livit, ¡siempre contigo!

 

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